¿México Marxista?

Hace poco fui a uno de los hoteles en Ixtapa todo incluido, donde fui a pasar un buen tiempo y a bucear un poco por los mares de aquella costa, donde la vida marina es tan rica.

Al estar en aquel palacio de hotel, tomándome una piña colada, viendo a las olas del mar romperse armónicamente en la arena de la playa una tras otra, voltee a ver a lo lejos en el lado oeste de la playa; vi ahí un grupo de nadadores con sus familias, quienes se sentaban en la arena jugando palas y cubetas.

Aunque ellos se veían felices ahí, bajo la mirada del sol, sabía muy bien que al regresar a sus hogares esa tarde, su realidad y la mía serían muy diferentes; esa es una de las verdades del mundo capitalista.

Son en momentos como esos cuando verdaderamente me pongo a pensar si utilizamos la corriente política adecuada, donde el mundo y las realidades son tan divididas y pienso cómo sería este país bajo un sistema marxista y no capitalista.

En primer lugar, para que vivamos en un sistema marxista, tendríamos forzosamente que vivir bajo un régimen dictatorial encabezado por una figura política, ética y moralmente fuerte, quien vea por el país y por la gente de la misma manera que vea por si mismo y su familia, alguien que haya pasado ya por las pruebas y tentaciones ofrecidas por el poder y las haya superado.

En un sistema marxista probablemente la mayoría de los mexicanos saldrían beneficiados y las minorías afectados, ya que por primera vez se nivelaría la balanza entre las clases sociales.

En un sistema marxista, todos los mexicanos tendrían un título universitario y serían excelentes profesionistas, trabajando para un país por mucho tiempo necesitado.

En un México marxista, las fuerzas armadas serían veneradas y verdaderamente respetadas, los carteles serían eliminados y la droga quemada.

Sin embargo, en un México marxista la corrupción seguramente encontraría a los líderes del partido, quienes paulatinamente tomarían el control absoluto del país y oprimirían a los ciudadanos mucho peor de lo que se hacía en el México capitalista.

En un México marxista, poco a poco todo regresaría a la normalidad y se pondría aún peor, ya que aquellos que dictaran las leyes se convertirían en amos descarados del poder, sin regulación alguna.

Si México fuera marxista, se acabaría por completo la inversión extranjera y los recursos del país serían explotados por los nuevos oligarcas, quienes no tendrían límite alguno.

En un México marxista, después de un tiempo, los miembros de las fuerzas armadas se convertirían en asesinos profesionales y en la policía tiránica del estado  se encargaría de enterrar lo que es público y desenterrar lo que es de la nación para satisfacer sus propios bolsillos.

Un México marxista sería un México industrial, cuya industria se la tragaría la tierra y desaparecería en el viento.

Creo que es mejor quedarnos donde estamos.

 

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