Moscú, el nuevo santuario

Hace poco estaba leyendo mis artículos matutinos, ya que estaba buscando unos préstamos rápidos sin buró, de los cuales había escuchado mucho y quería ver de cuánto eran dichos préstamos. Al terminar mi búsqueda, quedé muy satisfecho con ellos.

Al tener un tiempo libre después de encontrar mis préstamos, navegué en internet en varios foros en los que estoy inscrito, donde por lo general me llegan muy buenos artículos, hablando de temas que encuentro de sumo interés, por lo que trato de entrar en estos cada día, si es que hay tiempo de hacerlo.

Debido a que en aquel día contaba con el tiempo necesario para navegar un poco, encontré un excelente artículo de una periodista danesa, llamada Iben Thranholm, quien escribió un artículo titulado “Moscú, la Nueva Manhattan”, un título que inmediatamente llamó mi atención.

Iben Thranholm es una especie muy extraña de periodista europea, debido a que tiene la capacidad de ver más allá, fuera de la caja política de la izquierda europea y mundial, en un mundo donde, al menos en occidente, todo, desde universidades hasta publicidad, hasta instituciones  y gobiernos, están absolutamente dominados por la izquierda mundial.

Por esta simple razón, es sumamente complicado para cualquier persona viviendo bajo este régimen totalitario izquierdista el ver lo que hay detrás de este movimiento sociopolítico, que ha sido el más grande de la historia, un movimiento que habla de la inclusión de todas las razas y religiones, excepto los valores cristianos contra los cuales se ha declarado una guerra secreta, una guerra que se está ganando por el momento.

Iben Thranholm, debido a que es de las pocas católicas en Europa, ha sido forzada a poner un pie fuera del sistema establecido por las elites mundiales y ver lo que hay de fuera.

En su artículo, la periodista danesa dice que es un hecho que la cristiandad en Europa y en el mundo occidental está a punto de ser destruida, o al menos eso parece, ya que el espíritu cristiano, al ser abandonado por su cuna en Europa, también abandonó a ese continente y migró hacia los países de la ex Unión Soviética, donde por mucho tiempo la cristiandad fue condenada.

La periodista danesa dice “Si alguien me hubiera dicho en los años de mi infancia, durante la guerra fría, que en 30 años tendría mucho más libertad como cristiana en Moscú que en Copenhague o en Nueva York, habría pensado sin lugar a dudas que esa persona habría abandonado la razón.”

La periodista dice que hoy en día los cristianos, quienes en realidad somos la base y la cuna de la civilización europea, hoy en día somos  marginados a tal grado que si no se tienen las visiones izquierdistas del apoyo al aborto, matrimonio homosexual y otros dogmas izquierdistas, es imposible conseguirlos.

En Rusia y la ex Cortina Soviética, la cristiandad ha regresado con más fuerza que nunca.